En España, las mujeres aún registran una tasa de
actividad y un salario inferior al de los hombres, debido a factores
como las dificultades de conciliación y la pervivencia de estereotipos.
La educación, el empleo y el emprendimiento, prioridades del Gobierno en la promoción de la igualdad de oportunidades.
La
violencia de género es “la más grave de las desigualdades” que sufre la
mujer y el Gobierno adoptará todas las iniciativas necesarias para su
erradicación.
El Consejo de Ministros, a
iniciativa del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y
del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, ha aprobado hoy la Declaración Institucional con motivo del Día Internacional de la Mujer
con el fin de constatar su “compromiso con la igualdad de trato y de
oportunidades entre mujeres y hombres”. La declaración incide en que las
políticas de igualdad “representan –por encima de todo– una cuestión de
Justicia y de Derechos Fundamentales, así como un importante motor de
desarrollo económico y de cohesión social.
El 18 de diciembre de
1979 se aprobó la Convención sobre la eliminación de todas las formas
de discriminación contra la mujer, en virtud de la cual los Estados
deben adoptar “todas las medidas apropiadas, incluso de carácter
legislativo, para asegurar el pleno desarrollo y adelanto de la mujer,
con el objeto de garantizarle el ejercicio y el goce de los derechos
humanos y las libertades fundamentales en igualdad de condiciones con el
hombre”.
La igualdad entre mujeres y hombres es un derecho
fundamental reconocido tanto en la Constitución como en el TUE y en la
Carta Europea de Derechos Fundamentales. Pese a la igualdad reconocida
formalmente por las leyes, persisten todavía a día de hoy
discriminaciones, directas o indirectas, así como desigualdades entre
mujeres y hombres en todos los ámbitos: el político, el económico, el
laboral, el social y el cultural.
Es por ello que, en el Día
Internacional de la Mujer, el Gobierno quiere aprobar esta declaración
institucional, fiel reflejo de su compromiso político para lograr la
supresión de cualquier forma de discriminación.
La declaración
incide en que, aunque la situación de las mujeres ha mejorado en los
últimos años, “aún queda mucho trabajo por hacer, como ponen en
evidencia las diferentes muestras de desigualdad entre mujeres y hombres
que perviven en la actualidad, que tienen la más grave de sus
manifestaciones en la violencia contra la mujer”. De acuerdo con la
Organización Mundial de la Salud y la Comisión para la Condición
Jurídica y Social de la Mujer de la ONU, entre un 15 y un 71% de
las mujeres, dependiendo de la zona del mundo, han sido “víctimas de la
violencia física o sexual de sus parejas, y este tipo de violencia está
entre las primeras causas de muerte o invalidez para las mujeres entre
15 y 44 años”.
En su lucha contra la discriminación por
razón de género, el Gobierno de España se ha distinguido por ser muy
activo en Naciones Unidas, en la Unión Europea y en otros foros
regionales. España centra sus acciones en la lucha contra la trata de
mujeres para explotación sexual, la protección de las mujeres en países
en conflicto y la lucha contra los asesinatos por razón de género.
En
nuestro país, el artículo 14 de la Constitución consagra el derecho
fundamental de todas las personas a no ser discriminadas por razón de
sexo. “Los poderes públicos –señala la declaración- han dado, en estas
últimas décadas, importantes pasos para la eliminación de obstáculos que
impiden o dificultan la igualdad efectiva y, en particular, para
erradicar toda forma de discriminación que menoscabe el ejercicio de sus
plenos derechos a las mujeres”. La declaración aprobada hoy menciona
logros como la incorporación de las mujeres a las Fuerzas Armadas, de la
que este año se cumple el 25 aniversario.
Sin embargo, también en nuestro país existen “evidentes manifestaciones de desigualdad”, en ámbitos como el laboral. Las
mujeres registran una tasa de actividad 13,1 puntos inferior a la de
los hombres; perciben por hora trabajada un salario un 15,3% inferior al
de los hombres y siguen concentrándose en sectores peor
remunerados y ocupaciones de baja cualificación. La declaración apunta a
que a ello contribuyen factores como “las dificultades de conciliación
de la vida personal, familiar y laboral”, así como “la pervivencia
social de determinados estereotipos” sobre las ocupaciones.
Por ello, en el Día Internacional de la Mujer, el Gobierno quiere expresar los siguientes compromisos:
1. Seguirá avanzando en la prevención y en la lucha contra las causas y manifestaciones de la desigualdad,
para que las mujeres puedan ejercer plenamente sus derechos, elegir
libremente su proyecto vital, desarrollar sus capacidades y ambiciones y
aportar todo su talento en beneficio propio y de toda la sociedad.
2. Promoverá y apoyará iniciativas internacionales contra la discriminación de las mujeres, especialmente en la lucha contra la violencia de género.
Del mismo modo, seguirá implicando atoda la población en la
erradicación de esta lacra, que “constituye la máxima expresión de
desigualdad y discriminación”.
3. Impulsará, con la participación de toda la sociedad, la igualdad
de oportunidades entre mujeres y hombres en todos los ámbitos, en
particular, en la educación, el empleo y el emprendimiento.
4. Promoverá medidas para incentivar la inserción laboral de la mujer y la igualdad en el acceso, permanencia y promoción en el trabajo, así como sus condiciones de desarrollo profesional, priorizando a quienes se encuentren en situación de mayor vulnerabilidad.
5. Favorecerá la conciliación e impulsará medidas y campañas específicas destinadas a fomentar la corresponsabilidad
en el cuidado de hijos e hijas y otros familiares dependientes, para
que mujeres y hombres puedan articular libre y equilibradamente sus
derechos y deberes en estos ámbitos.